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Hidrogeología ambiental

Contaminación de aguas subterráneas

Evaluamos la relación entre posibles fuentes de contaminación, las características del subsuelo y el funcionamiento del acuífero para comprender cómo una afectación puede alcanzar, desplazarse o permanecer dentro del sistema de agua subterránea.

Fuente Origen potencial de la afectación
Trayectoria Movimiento a través del suelo y el subsuelo
Receptor Acuífero, pozo o sector hidrogeológico de interés
Comprender el problema

Una fuente potencial no implica necesariamente una afectación del acuífero

Para que una sustancia alcance el agua subterránea debe existir una conexión entre su punto de origen, el suelo, el subsuelo y el sistema acuífero. Comprender esa trayectoria es fundamental para valorar si existe una condición de riesgo y qué sectores pueden requerir mayor atención.

Fuente

Todo comienza con un posible origen

Combustibles, aguas residuales, sustancias químicas, residuos u otras actividades pueden constituir fuentes potenciales de afectación dependiendo de sus características, manejo, ubicación y condiciones del sitio.

Trayectoria

El subsuelo controla el desplazamiento

El suelo, la zona no saturada, la geología, la fracturación y la presencia de agua condicionan si una sustancia puede desplazarse hacia niveles más profundos y con qué facilidad podría hacerlo.

Receptor

El acuífero puede contener elementos sensibles

Pozos, nacientes y sectores de aprovechamiento de agua subterránea pueden resultar relevantes cuando se encuentran conectados hidrogeológicamente con el área donde se localiza una posible fuente de afectación.

Conexión hidrogeológica

La distancia por sí sola no explica el riesgo

Una fuente cercana a un pozo no necesariamente representa la misma condición que otra ubicada a igual distancia en un contexto geológico diferente.

Para interpretar correctamente la situación es necesario considerar la profundidad del agua, la dirección del flujo subterráneo, los materiales presentes, la permeabilidad, la fracturación y las propiedades de la sustancia involucrada.

Profundidad del agua Distancia vertical hasta el sistema saturado
Geología Materiales que condicionan el movimiento
Flujo subterráneo Dirección probable del movimiento del agua
Tipo de sustancia Propiedades que influyen en su movilidad

El análisis no consiste únicamente en localizar una fuente y medir su distancia. Es necesario comprender si existe una trayectoria hidrogeológica plausible entre el origen de la posible afectación y el agua subterránea que queremos proteger.

Qué evaluamos

Los factores que controlan una posible afectación del agua subterránea

Analizamos las características de la fuente potencial, las propiedades de la sustancia involucrada y las condiciones hidrogeológicas que determinan si existe una trayectoria posible hacia el acuífero o hacia captaciones de interés.

Fuente potencial

Origen y características de la posible afectación

Revisamos dónde se localiza la fuente, qué actividad la genera, cómo se maneja y si existen antecedentes de derrames, fugas, infiltraciones u otras condiciones que puedan facilitar el ingreso de sustancias al subsuelo.

Sustancia

Propiedades que influyen en su movilidad

Cuando la información está disponible, consideramos las características de la sustancia involucrada, ya que su solubilidad, persistencia, densidad y otras propiedades pueden influir en la forma en que se desplaza o permanece dentro del subsuelo.

Zona no saturada

Suelo y subsuelo entre la fuente y el acuífero

Analizamos el espesor, composición, permeabilidad y otras condiciones de los materiales que separan la superficie del nivel de agua subterránea y que pueden retardar, modificar o facilitar el movimiento de una sustancia.

Medio geológico

Geología, fracturación y vías preferenciales

Consideramos las unidades geológicas, estructuras, fracturas y cambios de permeabilidad que pueden controlar el movimiento del agua y generar rutas preferenciales de transporte dentro del subsuelo.

Agua subterránea

Nivel y dirección del flujo subterráneo

La profundidad del agua y la distribución de niveles ayudan a interpretar hacia dónde podría desplazarse una sustancia una vez que alcanza el sistema saturado y qué sectores se encuentran hidrogeológicamente conectados.

Receptores

Pozos, nacientes y otros puntos de interés

Identificamos captaciones y elementos hidrogeológicos cuya ubicación y conexión con el sistema puedan ser relevantes para valorar una posible afectación y definir prioridades de investigación o protección.

Lectura integrada

El riesgo depende de la conexión entre varios factores

Una fuente potencial puede representar condiciones muy diferentes dependiendo de la sustancia, la profundidad del agua, la geología y la ubicación de los receptores.

Por eso, la evaluación se construye relacionando todos estos elementos dentro de un mismo modelo conceptual, en lugar de analizar cada variable de forma aislada.

Fuente Dónde se origina la posible afectación
Medio Materiales por los que podría desplazarse
Flujo Dirección probable del movimiento subterráneo
Receptor Elemento que podría resultar afectado

La presencia de una fuente potencial es solo el punto de partida. La evaluación hidrogeológica busca determinar si existe una trayectoria plausible, qué condiciones controlan el desplazamiento y cuáles receptores podrían resultar relevantes dentro del sistema.

Cómo investigamos

Reconstruimos la conexión entre la fuente y el sistema subterráneo

La investigación comienza identificando qué ocurrió, dónde se localiza la posible fuente y cómo funciona el medio hidrogeológico. A partir de esa información construimos una interpretación que permite orientar las verificaciones y estudios realmente necesarios.

01 Reconstrucción

Identificamos la fuente y sus antecedentes

Revisamos la actividad desarrollada, sustancias involucradas, ubicación de instalaciones, antecedentes de fugas o derrames, sistemas de manejo existentes y cualquier otra información que ayude a reconstruir la posible fuente de afectación.

02 Modelo conceptual

Interpretamos cómo funciona el subsuelo

Integramos geología, topografía, niveles de agua, registros de pozos, condiciones de la zona no saturada y dirección probable del flujo subterráneo para establecer las posibles rutas de desplazamiento.

03 Verificación

Comprobamos las condiciones relevantes

Cuando el caso lo requiere, complementamos la interpretación con reconocimiento de campo, mediciones, puntos de control, muestreo u otros estudios específicos que permitan verificar las condiciones identificadas.

Investigación dirigida

Primero construimos una hipótesis hidrogeológica

No todas las situaciones requieren comenzar con una campaña extensa de muestreo o perforación. La investigación se diseña a partir de una interpretación inicial de la fuente, el medio de transporte y los posibles receptores.

Esta aproximación permite concentrar las verificaciones donde realmente aportan información y ajustar progresivamente el modelo conceptual conforme aparecen nuevos datos.

Cartografía y GIS Relación espacial entre fuente, terreno y receptores
Datos hidrogeológicos Pozos, niveles, geología y flujo subterráneo
Trabajo de campo Verificación de las condiciones observadas
Muestreo y control Comprobación cuando la situación lo requiere

La investigación debe seguir la trayectoria posible de la afectación. El objetivo es determinar qué conexiones son hidrogeológicamente plausibles y obtener la información necesaria para confirmar, descartar o delimitar la situación investigada.

Aplicaciones

Evaluar situaciones que pueden comprometer el agua subterránea

La investigación hidrogeológica permite valorar si una fuente potencial puede relacionarse con el acuífero, identificar receptores sensibles y definir qué información adicional resulta necesaria para orientar decisiones.

Derrames y fugas

Investigar una fuente potencial de contaminación

Ante un derrame, fuga o pérdida de sustancias podemos analizar su ubicación, las condiciones del subsuelo y la relación con el agua subterránea para determinar qué rutas de desplazamiento deben ser evaluadas.

Combustibles

Estaciones de servicio y sistemas de almacenamiento

La presencia de tanques, tuberías y áreas de manejo de combustibles puede requerir una evaluación hidrogeológica para comprender las condiciones del terreno y la posible conexión con pozos, nacientes o el acuífero.

Aguas residuales

Sistemas de tratamiento e infiltración

Sistemas sépticos, plantas de tratamiento, drenajes y otras formas de disposición pueden analizarse en relación con la profundidad del agua, la permeabilidad del terreno y la vulnerabilidad del sistema acuífero.

Actividades productivas

Industria, talleres y manejo de sustancias

Instalaciones donde se utilizan o almacenan productos químicos, aceites, solventes u otras sustancias pueden requerir una revisión de su ubicación y de las condiciones hidrogeológicas del sitio.

Captaciones

Valorar posibles afectaciones a pozos o nacientes

Cuando existe una fuente potencial cercana a una captación, analizamos la relación espacial y la conexión hidrogeológica para establecer si resulta necesario ampliar la investigación o implementar medidas de control.

Seguimiento

Definir puntos de control y monitoreo

Cuando una situación requiere seguimiento, la interpretación hidrogeológica ayuda a seleccionar ubicaciones y parámetros de control que permitan observar la evolución del sistema de forma coherente con la dirección del flujo subterráneo.

De la sospecha a la decisión

No todas las situaciones requieren el mismo tipo de intervención

Una fuente potencial puede requerir únicamente una caracterización inicial o, dependiendo de las condiciones, una investigación más detallada con mediciones, muestreo o seguimiento.

El análisis hidrogeológico permite definir una secuencia de trabajo proporcional al problema y concentrar los esfuerzos en las rutas y receptores que realmente resultan relevantes.

Identificar la fuente Reconstruir dónde y cómo pudo originarse
Definir la trayectoria Interpretar por dónde podría desplazarse
Priorizar receptores Pozos, nacientes y sectores de interés
Definir seguimiento Controlar la evolución cuando sea necesario

Una investigación eficaz debe concentrarse donde existe una conexión hidrogeológica plausible. Comprender la fuente, la trayectoria y los receptores permite definir mejor qué acciones, estudios o controles son realmente necesarios para cada caso.

Estudios relacionados

Estudios técnicos para investigar una posible afectación

Dependiendo de la fuente, las condiciones hidrogeológicas y los receptores involucrados, podemos profundizar el análisis mediante estudios específicos orientados a comprender la sensibilidad del acuífero, el desplazamiento de sustancias o las condiciones de protección del recurso.

Alcance según el problema

La investigación se define a partir de la pregunta que debemos resolver

Una posible fuente de contaminación no implica automáticamente que todos los estudios sean necesarios. El alcance depende de qué información ya existe y de las condiciones identificadas en el sitio.

Podemos comenzar evaluando la sensibilidad del acuífero, profundizar en una trayectoria potencial de transporte o definir medidas de protección alrededor de un receptor, según las características de cada caso.

Comprender la trayectoria Analizar el posible transporte de una sustancia
Conocer la sensibilidad Evaluar la vulnerabilidad natural del acuífero
Proteger receptores Pozos, nacientes y sectores hidrogeológicos de interés
Definir el alcance Investigación proporcional a la situación identificada

La investigación debe avanzar desde la evidencia disponible. El objetivo es seleccionar el estudio que permita confirmar, descartar o delimitar una posible afectación sin realizar análisis innecesarios que no respondan a las condiciones reales del sitio.

Orientación para su proyecto

¿Necesita evaluar una posible afectación al agua subterránea?

Podemos revisar los antecedentes de la fuente potencial, las condiciones hidrogeológicas del sitio y la ubicación de pozos, nacientes u otros receptores para determinar qué nivel de investigación resulta adecuado.

Derrame o fuga Reconstruir la posible fuente y su trayectoria
Fuente potencial Evaluar su relación con el sistema subterráneo
Pozo o naciente cercana Valorar si existe una conexión hidrogeológica plausible
Seguimiento Definir controles cuando la situación lo requiere