Evaluación y Gestión Ambiental en Costa Rica
Analizamos cada proyecto en relación con su territorio para identificar condicionantes ambientales, necesidades técnicas y gestiones institucionales que puedan influir en su planificación, desarrollo y operación.
Integramos Sistemas de Información Geográfica, estudios técnicos, trabajo de campo y administración de proyectos para transformar información ambiental y territorial en decisiones aplicables.
¿Qué evaluamos?
Antes de definir estudios o iniciar trámites, buscamos comprender las condiciones del sitio y su relación con el proyecto. Esto permite identificar factores ambientales y territoriales que pueden influir en su ubicación, diseño, factibilidad, desarrollo y operación.
Territorio y uso del suelo
Analizamos cómo se relaciona la actividad propuesta con la localización del terreno, la planificación territorial y las condiciones que pueden influir en el aprovechamiento de la propiedad.
Agua y saneamiento
Consideramos las condiciones relacionadas con el abastecimiento, disponibilidad y aprovechamiento del recurso hídrico , así como el drenaje y las soluciones de saneamiento que pueden requerirse para el proyecto.
Áreas de protección y restricciones
Identificamos elementos ambientales y territoriales que pueden generar áreas de protección, retiros, limitaciones de uso u otras condiciones que deben incorporarse desde las primeras etapas del proyecto.
Amenazas naturales y riesgo
Evaluamos amenazas naturales y procesos que pueden afectar el terreno o condicionar la ubicación y características de las obras, con el objetivo de incorporar estas condiciones desde la planificación.
Condiciones físicas del terreno
Analizamos las condiciones físicas del terreno que pueden influir en las decisiones del proyecto y determinar la necesidad de estudios, verificaciones o pruebas especializadas.
Interacción e impactos del proyecto
Analizamos cómo las características, dimensiones y actividades previstas pueden interactuar con el entorno para identificar afectaciones ambientales , así como necesidades de prevención, evaluación, mitigación o gestión ambiental.
El objetivo no es solicitar estudios o iniciar trámites de forma aislada, sino comprender primero el proyecto y su territorio para determinar qué debe verificarse, qué estudios pueden ser necesarios, qué decisiones deben tomarse y qué gestiones corresponde atender.
¿Cómo trabajamos?
Integramos información territorial, análisis técnico y trabajo de campo para comprender las condiciones de cada proyecto antes de definir soluciones, estudios adicionales o gestiones institucionales.
Sistemas de Información Geográfica
Integramos información mediante cartografía y análisis espacial para analizar la propiedad y su entorno e identificar relaciones territoriales y ambientales que pueden influir en el proyecto.
- Ubicación y contexto territorial
- Superposición de información
- Restricciones y condicionantes
- Relaciones espaciales
Estudios técnicos especializados
Cuando una condición requiere mayor profundidad, desarrollamos o coordinamos los estudios técnicos especializados necesarios para caracterizarla y aportar información útil para las decisiones del proyecto.
- Geología e hidrogeología
- Recurso hídrico
- Amenazas naturales
- Evaluación ambiental
Trabajo y pruebas de campo
Contrastamos la información disponible con las condiciones reales del sitio mediante inspecciones, observaciones, mediciones y pruebas según las necesidades de cada proyecto.
- Inspección del terreno
- Georreferenciación
- Mediciones y aforos
- Pruebas especializadas
Análisis integrado de resultados
Relacionamos los resultados territoriales, técnicos y de campo para determinar cuáles son relevantes, cómo interactúan y qué decisiones o acciones conviene considerar posteriormente.
- Interpretación conjunta
- Identificación de prioridades
- Necesidades adicionales
- Orientación para decisiones
De la información a una decisión aplicable
El nivel de análisis depende de cada proyecto. No todos requieren los mismos estudios, pruebas o verificaciones.
La utilidad del análisis está en comprender cómo se relacionan todas estas variables, no solamente en producir información técnica de forma independiente.
Administración de proyectos
Un proyecto puede requerir distintos estudios, verificaciones, profesionales y gestiones institucionales. Nuestra función es ayudar a organizar estos componentes, identificar sus dependencias y mantener una secuencia de trabajo coherente con las necesidades ambientales y territoriales del proyecto.
Coordinar las piezas del proceso
La administración del proyecto permite relacionar los resultados del análisis territorial, los estudios técnicos, el trabajo de campo y las gestiones institucionales dentro de una misma ruta de trabajo.
Esto ayuda a determinar qué debe resolverse primero, qué actividades pueden desarrollarse en paralelo, qué información necesita cada especialista y cuándo un resultado técnico requiere ajustar una decisión posterior.
- Identificación de necesidades y prioridades
- Secuencia de estudios y verificaciones
- Coordinación entre disciplinas
- Seguimiento de gestiones y requerimientos
- Integración de resultados para nuevas decisiones
Planificar, coordinar y dar seguimiento
De una necesidad a una ruta de trabajo
La información nueva puede cambiar prioridades y decisiones. Por eso la administración ambiental del proyecto debe acompañar el proceso y adaptarse a sus resultados.
Definir la ruta
Identificamos las necesidades conocidas del proyecto, sus condicionantes y las relaciones entre estudios, decisiones y posibles gestiones.
Coordinar las acciones
Organizamos la interacción entre análisis territoriales, estudios, trabajo de campo, especialistas y documentación necesaria para cada etapa.
Ajustar y dar seguimiento
Incorporamos nuevos resultados, atendemos requerimientos y reorganizamos las siguientes acciones cuando las condiciones del proyecto lo requieren.
Los estudios forman parte de un proyecto, no son piezas aisladas
Nuestro objetivo es que la información territorial, los estudios técnicos, el trabajo de campo y las gestiones posteriores puedan integrarse dentro de una misma lógica de proyecto, facilitando decisiones fundamentadas a medida que avanza el proceso.
Gestión institucional
Una vez identificadas las condiciones ambientales y territoriales del proyecto, determinamos cuáles gestiones, consultas, autorizaciones o trámites pueden corresponder y qué información técnica debe respaldarlos.
Conectar la información técnica con el proceso institucional
La gestión institucional no consiste únicamente en presentar documentos. Primero es necesario comprender qué solicita cada proceso, qué información debe generarse y cómo los resultados técnicos se relacionan con las decisiones del proyecto.
- Identificación de las gestiones que pueden corresponder
- Preparación y organización de información técnica
- Coordinación con profesionales y responsables del proyecto
- Presentación y seguimiento de gestiones cuando corresponda
- Atención de requerimientos y necesidades adicionales
Primero definimos qué necesita realmente el proyecto
Instituciones que pueden intervenir
El marco institucional varía según el proyecto. Algunas gestiones se relacionan con evaluación ambiental, otras con agua, planificación territorial, infraestructura, salud, geología o gestión del riesgo.
SETENA
Puede intervenir en los procesos de evaluación ambiental y en el seguimiento de compromisos asociados al desarrollo de proyectos cuando corresponda.
SENARA, Dirección de Aguas y AyA
Dependiendo del proyecto, pueden existir gestiones relacionadas con aguas subterráneas, aprovechamiento del recurso hídrico, disponibilidad de agua, pozos, abastecimiento o saneamiento.
Municipalidades, INVU y MOPT
Pueden intervenir aspectos relacionados con planificación territorial, uso del suelo, alineamientos, accesos, infraestructura y otras condiciones vinculadas con la ubicación del proyecto.
Ministerio de Salud, CNE, DGM y otras entidades
Según la actividad y las condiciones identificadas, también pueden requerirse gestiones relacionadas con aspectos sanitarios, amenazas naturales, geología, minería u otras competencias institucionales específicas.
No se trata de acumular trámites
Una buena gestión busca realizar cada consulta, estudio o trámite cuando existe la información necesaria y cuando su resultado puede aportar valor a la siguiente decisión del proyecto.
- Proyecto
- Condicionantes
- Sustento técnico
- Institución competente
- Seguimiento
La gestión institucional es una parte de la gestión ambiental, no su punto de partida. Primero comprendemos el proyecto y sus condicionantes; después determinamos qué debe gestionarse y ante quién.
Gestión ambiental durante el ciclo del proyecto
Las necesidades ambientales y territoriales cambian conforme avanza un proyecto. Identificarlas en el momento adecuado permite incorporar información útil antes de tomar decisiones que después pueden ser más difíciles de modificar.
Antes de adquirir o comprometer un terreno
Una revisión preliminar puede ayudar a identificar condiciones territoriales, ambientales o de recurso hídrico que conviene conocer antes de tomar decisiones importantes sobre una propiedad.
- Uso del suelo y planificación territorial
- Disponibilidad y condiciones del recurso hídrico
- Áreas de protección y restricciones
- Amenazas naturales
- Condiciones generales de factibilidad
Durante la planificación y el diseño
En esta etapa la información ambiental puede incorporarse al diseño para orientar la ubicación de obras, accesos, sistemas de drenaje, saneamiento y otras decisiones que dependen de las condiciones del sitio.
- Ubicación y distribución de obras
- Protección de recursos y áreas sensibles
- Drenaje y manejo de aguas
- Saneamiento
- Necesidades de estudios especializados
Durante estudios, permisos y autorizaciones
Los condicionantes identificados permiten determinar qué estudios, verificaciones y gestiones pueden ser necesarios y cómo debe organizarse la información que sustenta cada proceso.
- Estudios técnicos especializados
- Trabajo y pruebas de campo
- Documentación técnica
- Coordinación interdisciplinaria
- Gestiones institucionales
Durante la construcción
Conforme el proyecto pasa a ejecución, la gestión ambiental se concentra en incorporar los compromisos establecidos y atender las condiciones que pueden surgir durante las obras.
- Seguimiento de compromisos ambientales
- Movimiento de tierras y manejo del terreno
- Drenaje y control de escorrentía
- Residuos y buenas prácticas
- Atención de requerimientos
Durante la operación y el seguimiento
La gestión ambiental puede continuar una vez que el proyecto entra en funcionamiento mediante seguimiento de compromisos, control de aspectos ambientales y acciones orientadas a mantener o mejorar su desempeño.
Resolver una condición temprano puede cambiar el desarrollo del proyecto
Una restricción territorial, una condición del recurso hídrico o una amenaza natural identificada al inicio puede orientar decisiones de compra, diseño o ubicación. La misma condición detectada cuando el proyecto está avanzado puede requerir ajustes mucho mayores.
- Evaluar
- Planificar
- Diseñar
- Gestionar
- Construir
- Operar
- Dar seguimiento
Servicios relacionados
Algunos proyectos requieren profundizar en la factibilidad de una propiedad, analizar con mayor detalle sus condicionantes o atender necesidades particulares asociadas con el tipo de actividad que se desea desarrollar.
Factibilidad Ambiental del Terreno
Evaluación orientada a identificar condiciones ambientales y territoriales relevantes antes de avanzar con decisiones de adquisición, planificación o desarrollo de una propiedad.
Análisis de afectaciones ambientales
Análisis de elementos ambientales, territoriales y de protección que pueden generar restricciones o condicionantes relevantes para el uso y desarrollo de una propiedad.
Estaciones de Servicio y Proyectos Especiales
Acompañamiento técnico para proyectos que requieren integrar condiciones ambientales, territoriales y específicas de la actividad dentro de una misma ruta de evaluación y gestión.
¿El proyecto requiere estudios técnicos específicos?
Algunas condiciones identificadas durante la evaluación ambiental requieren investigaciones específicas para caracterizar componentes del terreno o aportar información técnica al proceso de evaluación.
Podemos comenzar por identificar qué conviene revisar
No es necesario conocer de antemano todos los estudios o trámites. A partir de la ubicación, características y etapa actual del proyecto podemos orientar una primera revisión de sus principales necesidades ambientales y territoriales.

